Moncef Marzouki, el primer presidente de la nueva República Tunecina ‘renacida’ tras una revuelta popular que se convirtió en el primer brote de la 'primavera árabe', concedió una entrevista a Julian Assange para la tercera edición de su programa El mundo del mañana
y le contó cómo afrontar día a día la realidad del poder en un Túnez
donde la transformación está todavía lejos de ser completa.
La edición completa del tercer episodio del proyecto 'El Mundo del mañana’ con la entrevista de Julian Assange al presidente de Túnez, Moncef Marzouki, se puede ver aquí.
“¡No habrá más torturas en Túnez!”
Médico de profesión y activista de los derechos humanos por convicción,
Moncef Marzouki, fue encarcelado y exiliado bajo el régimen de Ben Alí,
quien gobernó Túnez desde 1987 hasta enero de 2011, cuando tuvo que
dejar el poder y abandonar el país debido a una revuelta popular. Pasó
cuatro meses aislado en confinamiento y aunque no fue torturado
físicamente, sí señala que fue sometido a una “tortura psicológica” en
su cautiverio solitario. “Me volví loco porque cuando empiezas a hablar
contigo mismo porque estás solo contigo mismo todo el tiempo, es una
experiencia terrible”, cuenta. También apunta que sabe que más de 30.000
personas en Túnez han sido torturadas. Marzouki está seguro de que la
tortura es un instrumento que destruye no solo al torturado, sino
también al mismo torturador y hace falta que esa práctica cruel
desaparezca. “¡No más torturas ni más juicios injustos como hemos tenido
con los dictadores!”, es el lema del actual jefe del Estado tunecino.
La tortura es incompatible con un Estado democrático
Respondiendo a la pregunta de Assange sobre las torturas
que se aplican en EE. UU., Marzouki señáló que “resulta muy ridículo”
cuando uno “se enfrenta a personas de los gobiernos de un Estado
democrático donde existen este tipo de problemas y estas personas te
hablan de derechos humanos y demás”. En este sentido el mandatario
tunecino señaló que en una ocasión le negó una entrevista sobre derechos
humanos en Túnez a una persona de la Casa Blanca, porque “sabía muy
bien que muy probablemente esta persona estaba implicada en el problema
de Guantánamo”. “No se puede hablar seriamente con alguien que ha estado
implicado en asuntos de torturas en su propio país y que pretende darte
lecciones sobre cómo promover los derechos humanos en Túnez”, afirmó
Marzouki.
“No apoyamos ningún tipo de intervención extranjera en Siria”
Comentando la información sobre que las fuerzas especiales estadounidenses ya actúan en Siria y que a este país entran armas
y dinero para la oposición, Marzouki afirmó que está convencido de que
“dar armas a los sirios llevaría a una guerra civil”. Asimismo destacó
que la única solución posible al conflicto en este país “debe ser de
carácter político y hay que encontrar un punto en común entre la
oposición y el régimen”. El mandatario aseguró que su país no apoya
ningún tipo de intervención extranjera en Siria.
“La democracia prevalece sobre el movimiento islámico”
Marzouki subrayó que la visión que existe en Occidente sobre la
realidad política de los países como Túnez y Egipto, donde ha triunfado
la ´primavera árabe´ es errónea, a la hora de hablar sobre la
prevalencia del islam político sobre la democracia. El mandatario
tunecino apuntó que todo es “totalmente al revés”. Aseguró que “ la
democracia prevalece sobre el movimiento islámico porque los islamistas
se hicieron demócratas y nosotros, como sector, no nos hicimos
islamistas”. Los islamistas tienen la mayoría en el Parlamento, pero “es
un Parlamento democrático y les votaron a través de unas elecciones
democráticas y ahora están participando en el juego democrático”.
Marzouki considera que su deber como jefe del Estado, es ser el
presidente “de todos los tunecinos, de todo Túnez”, y mantener el
diálogo con todos los partidos políticos.
“La censura en Internet es inútil, imposible y contraproducente”
Esta es la postura de Marzouki, quien sostiene que está en contra de cualquier censura “en Internet o en cualquier otro medio”.
Jefe del Estado y defensor de los derechos humanos: ¿ingredientes de un cóctel imposible de mezclar?
Marzouki está convencido de que tiene que “permanecer fiel” a sus
valores y al pueblo “que espera que siga siendo la misma persona”. El
presidente sostiene que intentará “ser el jefe de Estado tunecino igual
que el activista pro derechos humanos” que siempre ha sido.
La primera edición del programa de RT presentado por el
fundador de WikiLeaks, Julian Assange, se estrenó el 17 de abril, fecha
en la que se cumplieron 500 días del bloqueo financiero a WikiLeaks, y
causó una verdadera sensación en todo el mundo. En su primer programa,
Assange entrevistó al líder del grupo extremista libanés Hezbolá, Sayеd
Hasan Nasralá.
En el marco de la serie de programas, que cuenta con 10
capítulos, Assange conversará con "iconoclastas, visionarios y expertos
del poder" con la intención de analizar el futuro de la comunidad
mundial.
Poco antes del estreno, Assange reveló que espera que su
programa cause una verdadera tormenta, con medios de comunicación
tachándole de "combatiente enemigo y traidor que entrevista a terribles
radicales”. "Muchas cosas que hemos intentado contar no han sido
tratadas con exactitud en la prensa tradicional. Hay muchas pequeñas
excepciones a esta regla, pero si vemos las cadenas internacionales, en
realidad hay solo dos de las que vale la pena hablar. Son RT y Al
Jazeera", afirmó Assange, explicando por qué eligió a RT para su fichaje
estelar.
Fuente: RT
Fuente: RT