Mientras miles de personas en varios países se angustian cada minuto que los aproxima al 21 de diciembre,
supuesta fecha del fin del mundo de acuerdo a una interpretación de la profecía de los Mayas,
otros miles aprovechan la oportunidad para obtener ingresos con ideas
tan estrambóticas como vender una Arca de Noé o garantizar el "viaje al
Cielo" por $15 dólares y "al infierno" por $18.
Histeria en Estados Unidos
En los Estados Unidos, millones de personas que se los identifican como
los "preparacionistas", esperan esa fecha el colapso de la sociedad o de
plano el fin del mundo.
Temen un cataclismo mundial, o el descalabro del gobierno y las instituciones sociales, o desastres de carácter regional como un
huracán, una gran inundación, o disturbios y motines.
Dependiendo de que temen, acumulan alimentos, medicamentos,
herramientas, linternas, baterías y, por supuesto, armas y munición.
Otros guardan monedas de oro, compran tierras, fertilizante, semillas.