El antropólogo francés Marcel Griaule
(1898-1956) estudió a los dogones durante los últimos 25 años de su vida.
Analizó sus tradiciones y creencias gracias a unas extensas conversaciones con
el chamán ciego Ogotemeli. El contenido de éstas fue recogido documentalmente
por Germaine Dieterlen (1903-1999), estrecha colaboradora de Griaule, en su
libro ‘Le renard pâle’. Y es aquí donde entran Sirio y otros astros.
Relatan Griaule y Dieterlen que, cada
50 años aproximadamente, los dogones celebraban una fiesta llamada ‘sigui’ que
estaba íntimamente relacionada con la estrella Sirio. Según Dieterlen,
Ogotomeli habría revelado a Griaule unos conocimientos avanzadísimos de
astronomía. Los dogones atávicos ya conocían los anillos de Saturno, los cuatro
satélites galileanos de Júpiter y, lo que es aún más sorprendente, sabían
perfectamente que Sirio era una estrella doble. Es más, la periodicidad de 50
años de la fiesta sigui tendría su raíz en el periodo orbital de Sirio B.