Un equipo internacional de científicos ha hecho el examen más detallado hasta el momento de la atmósfera de un planeta de tamaño similar al de Júpiter y que pertenece a otro sistema solar.

Los astrónomos, usando el espectrómetro OSIRIS en el telescopio Keck II, ubicado en la cima del Mauna Kea, Hawái, han descubierto las huellas químicas de sustancias específicas, lo cual delata la existencia de una atmósfera con nubes, conteniendo vapor de agua y monóxido de carbono.

El planeta es uno de los cuatro gigantes gaseosos conocidos en órbita a una estrella llamada HR 8799, situada a 130 años-luz de la Tierra. A diferencia de lo que sucede con la mayoría de los demás sistemas planetarios, en los que la presencia de planetas es inferida por los efectos sutiles que ejercen sobre su estrella madre, los planetas de HR 8799 pueden ser vistos de manera individual.